En los países islámicos las iglesias cibernéticas protegen a los nuevos creyentes del peligro.

En el Medio Oriente, incluso en desiertos y zonas remotas, el Internet es generalmente accesible.
Los retos de discipular a los ex musulmanes en el Medio Oriente son enormes, incluso para el líder veterano de un ministerio autóctono de la región - buscando formas de impartir la doctrina, sin saber si las personas son creyentes nacidas de nuevo o espías del gobierno.
El líder del ministerio dijo que las iglesias cibernéticas son especialmente útiles para discipular a los nuevos creyentes en zonas remotas de países del Medio Oriente, donde reunirse en hogares para estudiar o adorar sería peligroso. Aun en las zonas más remotas de la región hay acceso al Internet, y los ex musulmanes pueden asistir a esas iglesias con relativa seguridad, hasta que las circunstancias permitan una comunión cara a cara.
Los meses pasados en una sala virtual adorando, orando y aprendiendo fomentan el crecimiento espiritual de los conversos, y al mismo tiempo da a los líderes del ministerio la oportunidad de discernir si un participante está fingiendo interés para localizar a los "apóstatas" del Islam. En algunos países del Medio Oriente, dejar el Islam es castigado con la muerte.
Antes de que hubiera iglesias cibernéticas, el líder de un ministerio cuyo país no es identificado por razones de seguridad conocía bien el dilema a largo plazo de querer dar la bienvenida a los convertidos del Islam mientras amurallaba a los intrusos hostiles.
Él dijo: "En el pasado tuvimos malas experiencias de gente de trasfondo musulmán. Algunos de ellos trabajaban para el servicio de inteligencia, se proclamaron creyentes y nos atraparon".
Afortunadamente, la única consecuencia de la infiltración de dos musulmanes en el año 2007 fue que el gobierno cuestionó al pastor acerca de algunos de sus métodos de divulgación. Otro resultado fue que el Espíritu Santo atrapó a uno de los espías del gobierno.
"Uno de ellos", dijo el pastor, "a quien el Espíritu Santo "había atrapado" nos dijo: 'Quiero decirles la verdad acerca de ser un espía. Ya reporté esto y esto y esto, pero no soy falso. Jesús cambió mi vida, soy diferente'".
El pastor mencionó este incidente explicando la dificultad de integrar a los convertidos del Islam a iglesias físicas; sin una relación previa entre los cristianos existentes y los conversos, el miedo y la falta de confianza en ambos lados a veces lleva a la separación.
"Los conversos del Islam en general vienen a las iglesias evangélicas, pero en la capital hay una donde están separados dentro de la iglesia", reconoció.
El desafío de la integración implica aclimatarse a una cultura de iglesia que puede parecerles extraña, dijo. La forma de vestir, de hablar o adorar en la iglesia difiere de cualquier cosa que el converso haya conocido. Esto puede no ser intrínsecamente malo, pero el pastor tiene como objetivo que las iglesias sigan el consejo del Apóstol Pablo de ser todo a todas las personas y eliminar los obstáculos a la fe.
"Cuando un converso viene a la iglesia por primera vez, no desea adorar; en un primer momento la cultura de la iglesia lo escandaliza", dijo el pastor. "Por eso es bueno discipularlos primero, para que experimenten a Cristo más profundamente".
Suponiendo que los conversos se familiaricen con las maneras de una iglesia (y que la Iglesia haga un poco de esfuerzo para eliminar los obstáculos), surge un nuevo desafío: buscar los medios para que los conversos no lleven la nueva cultura a sus familias, sino la nueva creación en Cristo.
"Una vez que están aprendiendo algo aquí y vuelven a casa, sus familias se dan cuenta de que culturalmente hay algo diferente, en lugar de ver a Cristo en ellos", dijo el pastor. "Quiero que la persona se convierta a Cristo en su cultura, en vez de darle una cultura diferente".
De ahí la importancia de discipular a los ex musulmanes antes de introducirlos a reuniones físicas de la iglesia. Sin embargo, en países como Arabia Saudita, incluso reunirse en privado puede ser peligroso, sobre todo porque, según se informa, el año pasado el reino declaró que el contrabando de Biblias y su distribución serán castigados con la muerte. Arabia Saudita es uno de los pocos países, entre ellos Siria e Iraq, donde el ministerio llega con iglesias cibernéticas a los que tienen permiso de acceder a los sitios web.
En las salas virtuales seguras, con pantallas dobles para que los participantes puedan verse entre sí y al foco central del servicio, los conversos pueden ver y oír la enseñanza bíblica, adorar, cantar y orar unos por otros.
La adoración en línea y el estudio de la Biblia ayudan a aliviar la transición a las iglesias físicas que muchos habitantes del Medio Oriente pueden encontrar extrañas.
"Ellos no se conocen entre sí, por lo que de alguna manera tienen más confianza", dijo el pastor. "Hay una buena comunión".
Los conversos se reúnen en línea con miembros de sus propios países en sitios web de iglesias en el Líbano, Siria, Jordania, Iraq, Arabia Saudita, Yemen, Marruecos, Libia, Egipto, Túnez y Sudán. En Arabia Saudita, donde es efectivamente ilegal reunirse para el culto, tales iglesias son a menudo la única opción; en teoría los cristianos saudíes pueden reunirse en privado, pero pueden ser arrestados por la policía religiosa, y cualquier converso del Islam puede ser ejecutado como apóstata.
El ministerio trabaja con equipos en cada uno de esos 11 países para diseñar sitios web de iglesias cibernéticas, y los equipos dentro y fuera de un país determinado están disponibles para el seguimiento de los participantes. Puede tomar meses construir una confianza suficiente para conocerlos personalmente, pero esa es la meta.
"Todo el mundo tiene que encontrarse cara a cara", dijo el pastor. "Los medios de comunicación sociales son para preparar el camino para encontrarse cara a cara, pero lleva mucho tiempo construir confianza para reunirse con ellos. Usted está en línea, y todavía no sabe cuántas personas son sinceras, pero lo puede saber por sus experiencias, y por trabajar con ellos".
Los equipos de seguimiento son responsables de asegurar que las personas se reúnan personalmente y eventualmente formen grupos en hogares. Si no hay suficientes nuevos cristianos para formar una iglesia casera, ellos esperan.
Cada día durante 40 días la iglesia cibernética provee un pequeño devocional con los fundamentos de la fe, que también aparece en Facebook y Twitter, incluyendo notificaciones en aplicaciones de teléfonos. Luego sigue una serie de 52 lecciones bíblicas semanales en la sala virtual con un maestro – una instructora para las mujeres y un instructor para los hombres, de acuerdo con las costumbres del Medio Oriente. Las lecciones están estructuradas de manera que los participantes deben vivir las enseñanzas de cada semana y compartir su experiencia con los participantes de la iglesia cibernética.
Los devocionales publicados en línea suscitan cada día entre 40 y 100 comentarios, dijo el pastor. La gente publica preguntas o pide saber más acerca de Cristo o del Nuevo Testamento.
"Y a veces hay personas que no están interesadas y publican algunas cosas malas" dijo con una risa. "Y no las mantenemos afuera, sino que las permitimos".
Share on Google Plus

Acerca de Nexus Stereo